lunes, julio 28, 2008

Democracia en Unidad?

Hoy estamos a escasa una semana de la inscripción de los candidatos a los festivales de votación que en Venezuela eligen, en este turno, a los alcaldes, concejales, gobernadores y diputados en toda la extensión nacional.
El gobierno, por supuesto, ha desarrollado toda la estrategia para avanzar en sus propósitos y cerrar aún mas las pequeñas libertades políticas que nos quedan. El tan llamado caso de los "inhabilitados políticos" por presunta malversación de fondos públicos en la ejecución de sus cargos realmente da mas gracia por lo torpe que rabia por lo impuesto de lo mismo. Analizar este asunto no resulta para nada agradable, aunque se merezca unas cuartillas mas. No lo haremos en este caso.
La oposición ha llamado, en respuesta al reto que se plantea, una unidad nacional para presentar candidaturas únicas que impidan la dispersión del voto opositor y así evitar un desliz y quede, oh! sorpresa, un candidato oficialista. Bueno, desde mi punto de vista, la estrategia sienta algo de razón, aunque no completamente. Ciertamente, nos enfrentamos a un gran dilema político para poder quitarle poder al inquilino actual de Miraflores. Sin embargo, hacer una unidad a lo mero macho, sólo por evitar que gane un chavista es algo así como evitar la gripe si nos juntamos todos los que no tenemos y dejamos a un lado los que la tienen. Juntarnos de esta manera para nada impide al virus atacarnos y contagiarnos. Así mismo, nada impide a quien se postule o quede a un lado, ofrecer al oficialismo su cargo una vez electo, o actuar tan mal o peor que quienes hayan ganado. Mas no hablar de la posibilidad existente en que, si opositor y todo, tenga que ceder ante las presiones de dinero que el gobierno nacional ejerce sobre las regiones.
La unidad planteada crea un halo que es aún peor para el largo plazo. Ese halo es el que tengo que pegar como sea a dos, tres, cualquier cantidad de, partidos politicos que creen en un Estado diferente entre ellos y que ademas, se han enfrentado a muerte en este mismo tiempo de oposición. En algún momento ese halo se romperá y no habremos ganado nada, porque lo que se busca ahora es de tan corto plazo que no ve las consecuencias futuras de ese camino.
No creo en la unidad de la oposición simplemente porque es cortoplacista. No creo en la unidad nacional porque simplemente es un velo ante las fealdades del país. No creo en la unidad porque el objetivo de salir de Chavez es demasiado táctico.
Definitivamente, para que el país se reponga debe salir el actual gobierno en pleno, no debe quedar uno solo en la actividad pública. Es necesario ademas, asegurar que todos los puestos sean investigados en función del manejo de los fondos públicos y las penas que hubieran a lugar sean ejecutadas. Pero también, fundamental, para que Venezuela retorne a su mejor nivel y se convierta en un verdadero protagonista de la historia mundial, debe simplemente cambiar de estructura de estado y volverla a ser un elemento que apoye al individuo, no que lo ataque y lo convierta en su enemigo.
Justamente, esta última necesidad de cambio no es compartida por ninguno de los actuales opositores, mas bien se disputan como mover al estado a hacer mas cosas, no menos. El estado debe ser un ente móvil, ágil y, por sobre todo las cosas, controlado por el ciudadano. Cuando entendamos que hacia esa unidad debemos ir, estamos apostando a una unidad que no es una democracia, es sólo un mientras salimos de este car...

PS: Mi apuesta es que no habrán elecciones regionales...

domingo, junio 29, 2008

Principios, valores y periodismo

El viernes pasado se celebró el Día del Periodista con muchas noticias de radio. En principio, los recientes electos representantes gremiales del Colegio Nacional de Periodistas estaban presentes en cualquier radio FM de Caracas que puediera sintonizar. Celebraban, con mucha razón, la oportunidad que le entregaron los periodistas para, según ellos mismos "reactivar el CNP y convertirlo en un ente dinámico y que trabaje para sus afiliados". Por mas encomiable que sea este iniciativa y que hayan logrado entrar en ella mediante elecciones libres, las posiciones que se establecen hoy día no distan mucho de ser las de los políticos que acaban de llegar a una oficina pública. Los resultados hablarán por ellos mismos, así que esperemos a ver. Ahora, la intención de hacer mención de estos hechos no es sólo que para dar inicio a una observación que se hizo patente mientras los escuchaba. La observación consiste en el doble discurso que mantienen la mayoría de periodistas que poseen radios de opinión y noticias, asentándose en el lado opositor actual. Los mismo periodistas que critican a nuestro gobierno actual por los actos de corrupción, por la ineficiencia operativa para detener a los verdaderos enemigos del pueblo: la inseguridad personal y la inflación, han tomado posición en estos temas con una doble moral en sus acciones.
En cuanto a la inseguridad personal, la mayoría de periodistas han hecho un trabajo encomiable al publicar las cifras de los ciudadanos asesinados en Venezuela, cuyos números son realmente desconcertantes. A pesar de las extremas barreras a la información que el gobierno actual ha puesto para la libre difusión de la información, nos llegan las noticias de los sucesos que afectan la tranquilidad de hogares en Venezuela. Sin embargo, un hecho realmente penoso y doloroso ha logrado colocar a estos mismos periodistas en una encrucijada de la cual no han salido muy bien parados. Este suceso fue el trágico asesinato del peridiodista de RCTV hace ya un par de semanas. Esta noticia ha estado en los medios opositores desde un principio como la noticia criminal número uno. Hace un par de días, gracias a la difusión de los retratos hablados y la gran presión mediática se logró apresar al sospechoso principal. Ojalá la justicia actué rápido y pueda demostrarse la culpabilidad del individuo sin dudas ni arreglos. Ojalá, si es así, este ciudadano sea condenado en toda la extensión de la ley. Y si no es así, si no se logra demostrar la culpabilidad, este ciudadano debe ser liberado y no ser envilecido por los medios. Lo principal de esta noticia no sólo el crimen como tal, sino la forma como tanto los medios y polícias lo han tratado, como asunto principal de ocupación. ¿Dónde está entonces el problema? El problema está en simplemente saber ¿que hubiese pasado si la víctima no hubiese sido un periodista de la oposición? ¿Habrían los cuerpos de seguridad actuado con tal diligencia? ¿Habrían los medios de comunicación mantenido la noticia en la superficie todos los días hasta encontrar con el presunto asesino? La respuesta espero que me sea dada en forma de hechos, pero la que puedo tener ahora es que no. Porque por mas que en otros asesinatos y muertos violentos del país, esta noticia no dura mas de unas horas en el día de su aparición, simplemente porque quienes mueren en su mayoría no son figuras públicas, o con dinero, o de gran relevancia social. Son sólo ciudadanos que viven su vida y que, a consecuencia de la espiral de pérdida de valores y principios en Venezuela, le han quitado el primero de sus derechos, el derecho a la vida. Aqui es donde se encuentra la doble moral, porque a un periodista al que le arrebataron la vida en un crimen, no hubiese sido no mas que otra víctima de no haber sido tan popular entre sus colegas.
Me gustaría ver, un día, que un caso de muerte violenta de cualquier área de Venezuela, tuviera el seguimiento, la presión pública y la diligencia en respuesta que tuvo el de este infortunado periodista de RCTV. Hasta que llegue ese día, seguiré pensando en que la verdadera entrega en el servicio público del periodismo no llega mas allá que las horas de la noticia que le están a mano.
De este primer enemigo público, que nos toca el derecho a vivir, avanzamos al segundo derecho que nos es violentado todos los días, como lo es la inflación en nuestro derecho a la propiedad.
La inflación que vivimos en el país causa que nos quiten nuestro fruto del trabajo diario para sufragar los grandes programas sociales que el gobierno mantiene en Venezuela y fuera de ella. Y por mas que las razones parezcan encomiables, las consecuencias de tales acciones son simplemente mas pobreza que crea mas razones para quitarnos nuestros salarios y ganancias.
La duda está entonces en ¿que tienen que ver los periodistas en esta situación? Para mí, hasta el viernes la verdad es que no mucho en forma directa. El viernes escuché como las recién electas autoridades del CNP tenían la idea de mejorar la formación profesional de los periodistas utilizando la ley de ciencia y tecnología, que pecha con el 0,5% de ingresos brutos a las empresas para invertir en el desarrollo tecnológico del país. Bueno, aqui es donde se cae la segunda máscara de los tan llamados periodistas opositores. Están opuestos al gobierno, pero no a sus leyes. Eso pareciera una gran contradicción.
El hacer uso de estos recursos en la forma que lo han planteado es simplemente decir que "está bien que las empresas nos paguen para que nos hagamos mejor, pero no por un intercambio mutuo voluntario, sino por medio del gobierno metiéndose en los bolsillos de las empresas y que nos entreguen el dinero a nosotros para hacer cursos, maestrias, etc, etc, etc..." ¿Cómo pueden entonces decir que son realmente opositores del gobierno? En el fondo, las creencias de que los empresarios deben ser los que paguen por todo via impuestos es simplemente decir que está bien que la propiedad privada sea realmente controlada por el gobierno y éste decida cuánto es mucho y cuánto es necesario quitarle a quien produce para entregarle a quien lo necesite según una escala de valores de quien esté al mando.
La falta de fortaleza en la defensa de la propiedad ha llevado a que se justifiquen medidas como la de esta ley, que porque ahora los periodistas pueden tomar ventaja de ella para obtener recursos, la ley es positiva. Pues no, la ley no es positiva para la nación, es simplemnte una forma adicional de crear inflación al colocar en el gasto público mas recursos que de otra forma se emplerarían para fines de mayor eficiencia económica.
No creo posible que manteniendo la doble moral que se ha manifestado en estos dos casos se pueda efectivamente hacer oposición al gobierno.
Yo creo que los medios deben ser libres y que los periodistas deben decir las cosas como las ven y las piensan. No importa si están de acuerdo a lo que yo pienso o creo. Ese no es el punto. Lo que yo le exijo a los periodistas y a todos quienes tienen una ventana en los medios públicos es una sola cosa, sean consistentes. Una norma no puede ser usada para unos y no para otros. La justicia no puede depender lo popular o lo importante de quien la reciba. Debe ser una, para todos la misma. Las contradicciones que he evidenciado aqui deben ser eliminadas, para crear entonces una estructura sólida y que si esta es opositora, pues podrá derrotar a las madres de todas las contradicciones, la del estado empresario y ciudadanos empleados.

jueves, junio 12, 2008

Libre mercado = libre accion humana

Hoy día, en Venezuela, hablar de libre mercado significa poco menos que recordarle la progenitora al interlocutor. Esto lo reafirme en una experiencia personal. Por mas increible que me parecia, hace unos dias reunido con amigos de una formación de cuarto nivel aun defendian la intervencion del estado como único medio para frenar el inagotable apetito de ganancias de los empresarios.
Ciertamente, esta vez trate de colocarme en la posición de entender por qué se defiende a capa y espada que el estado intervenga en la economía y que se justificara la expropiacion de propiedad privada, aún cuando ésta ha sido pagada. Lo que resultó claro para mí es un gran miedo a que la gente pueda efectivamente producir bienes y colocarlos a disposición del público al precio que prefieran. No faltaron los recuerdos a las actividades de empresarios que han disfrutado de un monopolio establecido por los cercos económicos y altos impuestos de importación.
Aqui otra vez el miedo hace presencia, porque es inconcebible que los trabajadores queden sin trabajo porque la empresa quebrará si se dejan las fronteras sin impuestos.
Este razonamiento resulta incompleto para poder justificar las acciones gubernamentales para intervenir en la economía. Veamos, por qué.
Primeramente, el derecho de todo individuo de hacer intercambio comercial voluntario es primordial para el avance de la sociedad. Este es el derecho que se violenta con cada medida de restricción de libertad económica que se crea e implementa. Cuando este derecho se defiende y se permite una libre interacción de intercambio sucederá lo que es natural que ocurra, quien desea el bien de intercambio querrá cambiar un menor monto de dinero por él, mientras que quien lo vende lo querrá cambiar por la mayor cantidad de dinero posible. Una vez que esta transacción ocurre, la sociedad gana porque ambas partes se sienten satisfechas. Si la demanda es alta y la oferta poca, los precios tenderán a subir. Caso contrario, si la oferta es alta y la demanda poca, los precios tenderán a bajar.
Para el primer caso, la solución usual del estado es establecer un control de precio. La consecuencia, una escasez del producto en cuestión. La respuesta del libre mercado es que la situación es temporal y en el poco tiempo habrá un incremento de la oferta dada las ganancias económicas que esta implica. La diferencia, en la segunda solución no habrá escasez y todas las partes terminarán satisfaciendo sus necesidades. El precio tenderá a bajar, dado el aumento de la oferta. Sin embargo, el miedo actúa en la sensación de que es mejor controlar que esperar.
Después se encuentra el abuso de empresarios en cuanto a salarios y precios. La permanencia de este tipo de empresario es directa consecuencia del manejo de relaciones con el estado, que justifica una medida de intervención para proteger a los trabajadores. La consecuencia, la sociedad sólo obtiene productos de baja calidad a un alto precio.
La solución del mercado permite la actividad libre de cualquier individuo en cualquier actividad económica lícita. Cuando existen oportunidades de ganancias económicas, los empresarios querrán explotarla a su máxima expresión. Sin embargo, al ser una opción abierta a quien la quiera tomar, existirán mas de un interesado en tomarla, por lo que la tendencia será a desaparecer y estabilizar el precio. Esta estabilidad es sólo durarera unos tiempos muy pequeños, porque las mejoras tendrán lugar prontamente en búsqueda de las preferencias del consumidor.
La actividad del mercado no es mas que los ciudadanos haciendo libre transacciones unos con otros. Esto no quita el riesgo de que existan individuos que quieran tomar ventaja de la inocencia y buena voluntad de otros. Aqui es donde el estado debe intervenir, para que los casos se expongan y puedan establecerse las responsabilidades y los castigos y pagos correspondientes.
Si dejamos libre al mercado, dejamos libres al ciudadano.

viernes, mayo 23, 2008

Tormenta de ideas...

Al iniciar este artículo, realmente no he podido colocarle un nombre, así que en su comienzo no tiene nombre. La causa es que justo ahora existen muchos temas que he dejado sin comentar en un tiempo que se aglomeran para salir. Todos son prioritarios, así que el orden de presentación es sólo la expresión de su urgencia, mas que una selección propia de los temas.
Estamos cerca de cumplir una año del retiro de señal abierta de RCTV, hito que convirtió a nuestro actual gobierno en el mayor perpetrador contra la libertad de expresión que Venezuela haya conocido en toda su historia. Después está la crisis monetaria y fiscal del país que nos mantiene sumidos en una acelerante pobreza, con misiones y misiones incluidas. Mayor aún se expresan las usurpasiones de propiedad en fincas, fábricas y comercios y si esto aún no es suficiente, la completa y abierta inhabilidad gubernamental para siquiera proteger nuestra vida. Para mas, se descubre abiertamente como nuestro gobierno colabora y ayuda a las causas de grandes asesinos de venezolanas y extorsionadores de nuestros empresarios, ganaderos y agricultores en la frontera con Colombia.
Y pensar que la causa de todo esto es una visión tan confusa como inservible, el colectivo debe sobrepasar al individuo. Esta base es simplemente inútil, sin raíces y suicida. Lo que vivimos hoy día en Venezuela es consecuencia directa de esta visión que se ha profundizado como un cáncer metástico, invadiendo todas las fibras sociales, políticas y económicas del país.
Aún hoy día, con todos los males ya descritos en el párrafo inicial, vemos como lo mas importante en la discusión política nacional es quién será el candidato a alcalde en Chacao.
Venezolanos, nuestros problemas no van a ser solucionados por un alcalde en álgún municipio del país, no importa que tan de oposición sea. El motivo principal es que ese alcalde no moverá un dedo por enfrentar el cáncer que nos carcome, porque simplemente apoya esta visión. Democracia Social, Socialismo democrático o como se quiera llamar se basa en la posición preponderante del Estado en la vida del ciudadano, como el gran solucionador de sus problemas. Por qué esa visión debería ganarle a quien ya la tiene en el poder?
Para solventar nuestros problemas de una vez por todas debemos ir a una operación de emergencia en nuestro sistema. A diferencia del cáncer metástico en una persona, tomar esta operación y asumirla completamente nos garantiza una recuperación corta y absoluta. La operación consiste en dejar que el mercado funcione libremente. No mas controles de precio, de cambio, de intereses; no mas intervenciones en empresas y nacionalizaciones de fincas, empresas, fábricas, etc; no mas estado productor de nada; no mas imposición de pensamiento y enjuiciamiento por disentir.
Mas libertad de importación de cualquier cosa, sin cobros de impuestos. Mas inversión en un sistema legal accesible y que distribuya justicia basada en las leyes, mediante juicios abiertos y directos.
Menos impuestos a empresas y ciudadanos, menos servicios estatales y menos intervención en la vida privada de los ciudadanos.
Dejar que el mercado actúe es simplemente dejar que las personas vivan su vida en la interacción natural del hombre, un ser social, político y económico.
Las intervenciones en la economía disminuye la imaginación en acción, incrementa la ineficiencia y poder del estado y mina el futuro de la población porque depende de la decisión de un individuo.
La delicuencia no se soluciona con policias mejor pagados, ni con mas armas ni mucho menos con un nuevo alcalde.
La delincuencia actual es el resultado de la pérdida de institucionalidad que hace el delito muy barato. ¿Cuál es la probabilidad hoy día en el país de ser enjuiciado y castigado por un delito? Son sumamente bajas, por lo que aquellos ciudadadanos que no trabajan y no tienen motivación a hacerlo viven de los demas mediante la aplicación del miedo y no hay estado que cumpla con el ejercicio de su deber e impedirlo. ¿Cómo cambiarlo? Primero hay que hacer que existan mas y mejores trabajos, para que quienes llegan a la delincuencia como salida a sus problemas económicos obtengan una oportunidad legal de mantenerse. Para ello, efectivamente, disminuyendo los incentivos reales a invertir no nos llevará allá. Requerimos entonces, mayor libertad económica para dejar que el crecimiento ayude a disminuir ese índice delictivo. Obviamente, esta solución no es una varita mágica que resolverá todo. Para ello, es necesario que el Estado efectivamente actúe en lo que le toca, hacer que se haga justicia. Para ello, no son sólo las polícias quienes deben mejorar, debe mejorar también la forma en que se llevan los juicios a cabo, el trabajo de los fiscales, el trabajo de los jueces, de los testigos, de las prisiones, y todo lo que un verdadero sistema de justicia significa. Sólo de esta manera, teniendo una justicia que respete al ciudadano en todo nivel, que sólo prive de libertad a quienes son probados de un delito y que existe oportunidad de reinsertarse a la sociedad una vez se cumpla con el castigo de su delito, el costo del delito será lo suficientemente alto como para disuadir a quienes hoy día delinquen porque simplemente no serán castigados.
Este sistema de justicia también evitaría los desmanes actuales en cuánto a la propiedad privada, porque los derechos de los ciudadanos sobre su propiedad evitarían que un oficial se antoje, por cualquier motivo, de un finca, una empresa o un comercio. Y por supuesto, se evitaría que las acciones como la suspensión de la señal de RCTV haya tomado lugar alguna vez.
Al final, este artículo se ha convertido en una tormenta de ideas que se aglomeran para salir.
Lo digo ahora, lo creo desde hace años y espero verlo hecho realidad en el futuro, sólo un gobierno bien regulado y una economía libre nos hará un país próspero integralmente.